FALTA ESFUERZO COMPARTIDO CON LA COMUNIDAD EDUCATIVA
11-11-08“Señorita, yo mando a la escuela a mi hijo para que hable bien el castellano, no quiero que sea moterosa como yo y no deben estar queriendo enseñar el aymará, o si continúan malogrando a mi hijo lo voy a trasladar a otra escuela” de manera enfadada una madre de familia reclama a la docente que imparte la educación bilingüe intercultural, el mismo que está amarado por ley.
Lamentablemente, nuestros conciudadanos no piensan que es imperioso tener conocimiento cabal de la lengua nativa andina, porque estimaciones científicas nos dan la alarmante noticia que dentro de unos 50 años las lenguas oriundas del ande y sobre todo el Aymará desaparecerán y la única forma de conservar ésta milenaria lengua es enseñando en la escuela a los niños y niñas sobre la lectoescritura.
Al respecto, los docentes de aula tienen conocimiento de la lengua nativa de la zona –en este caso el aymará- e integra con la lengua hispana, ésta dicotomía es prácticamente el comienzo de una integración efectiva, porque los niños pueden pensar en su lengua materna, expresar sus ideas más claramente y al trasladarlo al castellano o la lengua aprendida el razonamiento sea equivalente, parece que fuera un trabalengua pero existen experiencias satisfactorias de educación bilingüe intercultural.
En este sistema educativo no tiene cabida a las estigmatizaciones, los segregacionistas existen en las localidades donde la lengua de enseñanza es el castellano, de hay que los padres de familia debieran entender que la correcta escritura y adecuada pronunciación de la lengua nativa puede hacer a su hijo un potencial ciudadanos, teniendo en cuenta que es parte del legado histórico nato y no un despistado étnico y anclado en una sociedad de consumo global.
También los agentes educativo no solamente deberían trabajar con los escolares, también deben aperturar su radio de acción hacia los padres de familia y la comunidad educativa en general, porque el correcto conocimiento de los objetivos fundamentales de la educación bilingüe intercultural hará que los padres de familia se integren en la enseñanza experimental, además ellos mismo aprenderán sobre las reglas de lectura y escritura de su lengua materna, para finalmente identificarse más sobre lo fundamental de sus raíces.